Vitrina

Eugene Printz (1879-1948)
REF: MU0184
Precio: Vendido
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Cuerpo en madera de ébano de macasar, con dos puertas correderas en cristal. Baldas interiores de cristal trasparente e iluminación con dos puntos de luz. Frente forrado en piel de serpiente. El cuerpo descansa sobre un zócalo en madera de nogal con fina marquetería de marfil. Pies  de madera de nogal  rematados en latón.

Entre sus clientes institucionales se encuentran Mobilier National y la Ciudad de París, entre otros, y clientes extranjeros en Reino Unido, Bélgica, Norteamérica y México. Decoró los apartamentos de la Princesa de La Tour d’Auvergne en el Château de Grosbois y las oficinas de Jeanne Lanvin en París.

Las creaciones de Printz se presentan en las instituciones más importantes, como el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, el Museo de Artes Decorativas y el Palais de la Porte Dorée.

Año Francia. años 30/40
Material Madera de ébano de macassar, baldas interiores de cristal, Frente forrado con piel de serpiente, madera de nogal con marquetería de marfil sobre patas rematadas en latón
Dimensiones Alto 169 cm, Largo 160 cm, Ancho 50 cm
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Vitrina

Cuerpo en madera de ébano de macasar, con dos puertas correderas en cristal. Baldas interiores de cristal trasparente e iluminación con dos puntos de luz. Frente forrado en piel de serpiente. El cuerpo descansa sobre un zócalo en madera de nogal con fina marquetería de marfil. Pies  de madera de nogal  rematados en latón.

Entre sus clientes institucionales se encuentran Mobilier National y la Ciudad de París, entre otros, y clientes extranjeros en Reino Unido, Bélgica, Norteamérica y México. Decoró los apartamentos de la Princesa de La Tour d’Auvergne en el Château de Grosbois y las oficinas de Jeanne Lanvin en París.

Las creaciones de Printz se presentan en las instituciones más importantes, como el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, el Museo de Artes Decorativas y el Palais de la Porte Dorée.

Descripción

Vitrina de Eugène Printz

En la historia de las artes decorativas francesas de los años 30 y 40, pocos nombres evocan el nivel de exclusividad, refinamiento y vanguardia que define la obra de Eugène Printz. Ebanista de formación y creador visionario, Printz no solo diseñaba muebles, sino que concebía auténticas joyas espaciales para la élite internacional. Esta extraordinaria vitrina es un testimonio vivo de su genio inconfundible, una pieza donde la extrema opulencia de los materiales se somete a una arquitectura de líneas limpias y decididamente modernas.

El valor de esta obra no reside únicamente en su factura material, sino en el inmenso peso histórico de su creador. Eugène Printz fue el decorador predilecto de la alta sociedad y las instituciones más prestigiosas de su tiempo. Su genio fue reclamado para decorar los apartamentos privados de la Princesa de La Tour d’Auvergne en el imponente Château de Grosbois, así como las míticas oficinas parisinas de la diseñadora de alta costura Jeanne Lanvin.

Su alcance cruzó fronteras, atendiendo a una clientela internacional exquisita en el Reino Unido, Bélgica, Norteamérica y México, y recibiendo encargos institucionales de primer nivel por parte del Mobilier National y la Ciudad de París.

El impacto visual de esta vitrina se fundamenta en un juego de texturas y colores que corta la respiración, combinando maderas densas con revestimientos exóticos de una audacia sin igual:

  • Ébano de Macasar: El robusto cuerpo del mueble está elaborado en ébano de macasar. Esta madera preciosa, oscura y densa, se caracteriza por sus dramáticas vetas longitudinales que alternan tonos negros y marrones cálidos. Printz la utiliza para aportar una gravedad arquitectónica y un marco sobrio pero profundamente lujoso a la pieza.

  • Piel de Serpiente: El elemento más rupturista, extravagante y cautivador del diseño es el frente forrado en auténtica piel de serpiente. Este uso de materiales exóticos era una de las grandes firmas de Printz. La textura escamosa, orgánica y sutilmente iridiscente de la piel crea un contraste salvaje y sofisticado frente a la pulcritud de la madera y el cristal, dotando al mueble de un carácter casi hipnótico.

El cuerpo central del mueble está concebido como un escenario teatral para exhibir objetos preciosos. Las dos puertas correderas de cristal se deslizan con precisión milimétrica, revelando un interior etéreo.

Las baldas interiores de cristal transparente permiten que la vista atraviese el mueble sin obstáculos visuales, creando una sensación de ingravidez. Para coronar esta vocación escenográfica, la vitrina cuenta con un sistema de iluminación integrado de dos puntos de luz. Cuando se enciende, la luz baña los estantes de cristal, haciendo que las piezas expuestas parezcan flotar en el aire y generando un ambiente de sofisticación absoluta en la estancia.

El rotundo cuerpo de ébano no descansa directamente sobre el suelo, sino que se eleva sobre una estructura de soporte que es una obra de arte en sí misma.

El conjunto se asienta sobre un elegante zócalo elaborado en madera de nogal, cuya tonalidad más clara y cálida separa visualmente el volumen superior del suelo. Este zócalo está embellecido con una finísima marquetería de marfil, un destello de luz y preciosismo técnico que subraya el perímetro de la base. Finalmente, la vitrina se apoya sobre estilizados pies de madera de nogal, que culminan en refinados remates (sabots) de latón. Estos zapatos metálicos anclan la pieza con un brillo dorado inconfundible, propio del mejor Art Déco.

Poseer una creación de Eugène Printz es custodiar una pieza digna de las mejores colecciones del mundo. No en vano, sus obras se exponen hoy de forma permanente en instituciones de la talla del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, el Museo de Artes Decorativas (MAD) y el Palais de la Porte Dorée. Esta vitrina es un fragmento irrepetible de la época dorada de la ebanistería francesa.

Sobre el Autor

Eugène Printz, 1889 – 1948

Ebanista y decorador francés del movimiento Art Deco. Primero se formó en la copia de muebles antiguos en el estudio de su padre en París, 12 rue Saint Bernard, en el Faubourg Saint-Antoine, desde la década de 1920 probó suerte en las creaciones modernas. En la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas de 1925, presentó piezas en colaboración con Pierre Chareau. A partir del año siguiente expuso en varios salones: Salon des Artistes Décorateurs, Salon d’Automne, Salon des Tuileries, y en la Exposición Colonial Internacional de 1931 presentó el escritorio realizado para el mariscal Lyautey. En 1932 realiza la carpintería para el salón de la fundación Rosa Abreu de Granchet en la Cité Internationale Universitaire de París. En la Exposición Internacional de 1937, participó en el Pabellón de Artistas Decorativos y el Pabellón de la Luz.

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