Cómoda Espejada de Olivier De Schrijver
Cómoda de oro en espejo de estilo Art Decco, numerada 1/12.
Cómoda Espejada de Olivier De Schrijver
Cómoda de oro en espejo de estilo Art Decco, numerada 1/12.
Cómoda Dorada Espejada de Olivier De Schrijver
La década de 1980 supuso una verdadera explosión de audacia en el mundo del diseño de interiores. Como reacción a la austeridad minimalista de los años anteriores, los creadores abrazaron una estética de opulencia, teatralidad y un lujo sin complejos. En este contexto de efervescencia posmoderna, el diseñador belga Olivier De Schrijver se coronó como un maestro en la creación de mobiliario de alto impacto emocional. Esta espectacular cómoda, concebida en los años 80 como un deslumbrante homenaje al Art Déco de entreguerras, es una obra maestra del exceso controlado. Revestida íntegramente en cristal de espejo tintado en oro, la pieza no solo amuebla un espacio, sino que lo transforma, multiplicando la luz y la sofisticación a su alrededor.
El magnetismo absoluto de esta cómoda reside en su extraordinaria piel exterior. De Schrijver abandona las maderas exóticas tradicionales para revestir por completo el mueble con paneles de cristal espejado. A diferencia del espejo plateado convencional, que puede resultar frío o puramente funcional, el cristal ha sido sutilmente tintado en un tono dorado o bronce claro. Esta elección es magistral: baña la estancia con un resplandor cálido, amielado y sumamente acogedor. El uso integral del espejo crea un efecto óptico fascinante. A pesar de ser un mueble de proporciones generosas y evidente masividad, los espejos reflejan el suelo, las paredes y la luz circundante, haciendo que las pesadas líneas del mueble parezcan disolverse o camuflarse en el entorno. La cómoda se convierte en un prisma dorado que interactúa constantemente con la vida de la habitación.
Aunque nace en los años 80, el alma de esta pieza viaja directamente a la elegancia del París de los años 30. Olivier De Schrijver reinterpreta los códigos del Art Déco dotándolos de una escala y un brillo rabiosamente contemporáneos. La estructura huye de la forma de caja estricta. El frente de la cómoda presenta una suave y elegante curvatura (forma de arco o frente de ballesta). Esta silueta sinuosa aporta un dinamismo y una gracia aerodinámica que suaviza la contundencia de los materiales reflectantes. Como contrapunto táctil a la superficie lisa y vítrea, los cajones están articulados por prominentes tiradores de anilla clásicos. Estos herrajes metálicos, profundamente enraizados en la tradición ebanista del siglo XVIII y del Art Déco, anclan visualmente el mueble y ofrecen la resistencia y el agarre perfectos frente a la delicadeza visual del espejo.
En el ámbito del diseño de mobiliario de colección, el valor de una obra se multiplica exponencialmente por su rareza y procedencia. Esta cómoda no es un simple producto de fabricación en serie; es una auténtica pieza de galería.
La obra está estrictamente numerada como la 1/12. Pertenecer a una edición tan sumamente limitada (solo existen doce piezas en todo el mundo) ya es motivo de prestigio, pero ostentar el número uno la eleva a la categoría de "primera edición" o prototipo principal. Garantiza que fue la primera pieza de la serie en cobrar vida bajo la supervisión directa del diseñador, convirtiéndola en un verdadero tesoro para los coleccionistas de diseño contemporáneo y antigüedades del siglo XX.
Poseer esta cómoda es incorporar una instalación lumínica y escultórica en el hogar. Es una pieza concebida para brillar con luz propia, ideal para coronar un recibidor espectacular, anclar el diseño de un dormitorio principal o deslumbrar en un salón ecléctico. Su estética dorada es la quintaesencia del glamour de los años 80: atrevida, lujosa y absolutamente inolvidable.
Es especialmente reconocido por sus asientos, como las butacas «Hollywood» fabricadas en teca y cuero trenzado, que son piezas numeradas y firmadas. Crea piezas decorativas distintivas, como el espejo «Couleur du monde», que suelen ser ediciones limitadas (por ejemplo, series de 24 piezas). Su producción más prolífica se sitúa a partir de la década de 1990, con un enfoque en el diseño belga moderno de finales del siglo XX.



