» Hombre acostado boca arriba»

Marcel Delmotte (1901 - 1984)
REF: PI0075
Precio: A Consultar
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Año 1973
Técnica Grafito negro sobre papel
Dimensiones 34 x 27 cm
Firma Firmado abajo a la derecha M. Delmotte y fechado en 1973.
Enmarcado marco aluminio negro
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» Hombre acostado boca arriba»

Estudio de la Obra

En esta pieza de 1973, Marcel Delmotte despliega un dominio virtuoso del grafito negro, utilizándolo no para crear manchas suaves de sombra, sino para construir la imagen mediante una trama lineal incisiva. El tratamiento de la línea es nervioso y vibrante, imitando las cualidades visuales del grabado al aguafuerte o a buril. El artista emplea el blanco del papel como luz máxima, reservando las zonas iluminadas del torso y el rostro, mientras densifica el trazo en los contornos para otorgar peso y volumen a la figura.

La composición es eminentemente dinámica, estructurada en una diagonal descendente. La figura masculina no está estática; parece caer o reclinarse hacia atrás en un movimiento de escorzo complejo, con una pierna elevada que rompe el plano frontal. El fondo, resuelto con líneas horizontales rápidas, sugiere una atmósfera ventosa o un movimiento veloz, acentuando la sensación de inestabilidad y acción dramática típica del «Realismo Fantástico» que Delmotte ayudó a definir.

La obra presenta una carga alegórica potente. El protagonista es una figura masculina madura, barbada y de musculatura hercúlea, que remite a las representaciones clásicas de las deidades grecorromanas como Zeus o, más probablemente en este contexto, Saturnos (Cronos) o una personificación de la Tierra/Verano.

Dos elementos iconográficos son claves para esta lectura:

  1. Las espigas de trigo: Situadas a la izquierda, estas espigas maduras vinculan indisolublemente al personaje con la agricultura, la cosecha y la fertilidad de la tierra.

  2. El ave: En la parte superior, un pájaro (posiblemente una paloma o un ave rapaz estilizada) desciende hacia la figura. La mirada del hombre se conecta fijamente con el animal, estableciendo un diálogo entre lo terrenal (el hombre y el trigo) y lo aéreo o espiritual (el ave).

Esta obra es un ejemplo paradigmático de la etapa madura de Delmotte. A diferencia de sus paisajes cósmicos futuristas, aquí el artista retorna al clasicismo humanista, pero filtrado por una sensibilidad moderna y surrealista. La tensión muscular del personaje y la interacción con los símbolos naturales sugieren una narrativa sobre la dependencia humana de las fuerzas de la naturaleza o, quizás, una interpretación mística del ciclo de la vida y la cosecha. Es una pieza de gran fuerza expresiva que condensa la monumentalidad de la pintura mural en el formato íntimo del dibujo de 34 x 27 cm.

Sobre el Autor

Marcel Delmotte

Pintor de caballete , acuarelista y dibujante, además de retratista, pintor de desnudos y paisajes, Marcel Delmotte es también escultor. Se especializa en paisajes visionarios y grandes frescos simbólicos.

Fue alumno del pintor Léon Van den Houten en el taller libre de la Universidad del Trabajo en Charleroi .

Inicialmente pintor realista, se vio influenciado por el expresionismo y evolucionó hacia una estética surrealista con grandes composiciones, paisajes lunares y arquitectura futurista. Su imaginación se inspiró en la mitología, la Biblia y la Divina Comedia .

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