Serie challenger
De la serie challenger, un proyecto emprendido durante un viaje a Londres donde adquirió un curioso cuaderno de contabilidad con páginas numeradas que tenían intercalados calcos y hojas de copia. Esa doble naturaleza de la obra del artista lleva consigo un sentido nuevo, donde lo que es copia, ya no parece tener menores virtudes que el original.
Aguirre explica así la faceta “desamoral” de las piezas más centradas en los torsos desnudos: “Tienen un sentido más alegre, que viene de situaciones relajadas, amables, muy al contrario de la serie ‘La Pera’, donde los bocetos eran el origen de un estudio a fondo de opciones para después pintar un cuadro”.
Son fragmentos picassianos de la vida del artista que dibuja su entorno familiar y a su persona. Empieza así trazando de manera continua con el lápiz, aparentando una seguridad que esconde un lado más perceptivo y frágil.
Este álbum trasmite una clara voluntad del artista de no perder un momento de la vida, el instante que siempre olvidamos y sobre lo que el artista pretende hacernos reflexionar.
Serie challenger
De la serie challenger, un proyecto emprendido durante un viaje a Londres donde adquirió un curioso cuaderno de contabilidad con páginas numeradas que tenían intercalados calcos y hojas de copia. Esa doble naturaleza de la obra del artista lleva consigo un sentido nuevo, donde lo que es copia, ya no parece tener menores virtudes que el original.
Aguirre explica así la faceta “desamoral” de las piezas más centradas en los torsos desnudos: “Tienen un sentido más alegre, que viene de situaciones relajadas, amables, muy al contrario de la serie ‘La Pera’, donde los bocetos eran el origen de un estudio a fondo de opciones para después pintar un cuadro”.
Son fragmentos picassianos de la vida del artista que dibuja su entorno familiar y a su persona. Empieza así trazando de manera continua con el lápiz, aparentando una seguridad que esconde un lado más perceptivo y frágil.
Este álbum trasmite una clara voluntad del artista de no perder un momento de la vida, el instante que siempre olvidamos y sobre lo que el artista pretende hacernos reflexionar.
Juan Antonio Aguirre (Madrid, 1945 – 2016)
Su obra se distingue por un estilo fauvista, utilizando colores intensos, pinceladas fluidas y formas simplificadas que a menudo bordean la abstracción.
Fue director de la prestigiosa Sala Amadís en Madrid, donde impulsó la carrera de numerosos artistas jóvenes que más tarde definirían la escena artística española de los años 70 y 80.
Estudió Filosofía y Letras en Madrid antes de dedicarse plenamente a la creación artística y la crítica.
Sus obras forman parte de colecciones permanentes en instituciones de renombre como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo de Bellas Artes de Bilbao.


