Escultura San Jorge
Esta imponente escultura en bronce patinado es una evocación del tema clásico de San Jorge y el Dragón, basada en la influyente obra del escultor austríaco Anton Dominik von Fernkorn (1813-1878). La obra original de Fernkorn, conocida por su fuerza dramática y movimiento, personifica la estética del Romanticismo tardío.
Escultura San Jorge
Esta imponente escultura en bronce patinado es una evocación del tema clásico de San Jorge y el Dragón, basada en la influyente obra del escultor austríaco Anton Dominik von Fernkorn (1813-1878). La obra original de Fernkorn, conocida por su fuerza dramática y movimiento, personifica la estética del Romanticismo tardío.
Esta imponente escultura en bronce patinado es una evocación del tema clásico de San Jorge y el Dragón, basada en la influyente obra del escultor austríaco Anton Dominik von Fernkorn (1813-1878). La obra original de Fernkorn, conocida por su fuerza dramática y movimiento, personifica la estética del Romanticismo tardío.
La pieza captura el clímax de la leyenda:
- El Jinete Triunfante: San Jorge, vestido con armadura clásica, se alza poderosamente sobre su caballo, en una pose de ataque decisivo. La capa fluye hacia atrás, acentuando la sensación de velocidad y urgencia del combate.
- El Caballo: El caballo está modelado en una pose de fuerza y tensión, con las patas delanteras levantadas sobre el dragón derribado. Esta suspensión y tensión son características de la escultura ecuestre dinámica del siglo XIX.
- El Dragón Derrotado: El dragón, serpenteante y amenazador, yace vencido bajo las patas del caballo, añadiendo peso y drama a la composición.
- Materialidad: La pátina oscura del bronce realza la musculatura del caballo y la textura de la armadura, confiriendo a la escena una gravedad histórica y monumental.
La figura de San Jorge trasciende la mera representación militar; es un símbolo universal de la victoria del bien sobre el mal, del orden sobre el caos y de la fe sobre la desesperación. En el contexto del Romanticismo, la figura del héroe individual y virtuoso que lucha por ideales nobles era profundamente resonante.
Esta fundición, que reproduce las dimensiones y el espíritu de la composición de Fernkorn, permite apreciar la maestría en la captura del movimiento y la intensidad emocional que el artista volcó en el tema. Es un testimonio de la perdurable fascinación por el mito y la habilidad técnica de los fundidores de la época.


