Escultura del Dios Baco
Esta elegante figura de bronce sólido representa a Baco (Dionisos), dios del vino y el éxtasis, concebida originalmente para el culto doméstico. La pieza formaba parte probablemente de un lararium —el altar sagrado presente en las casas romanas—, donde actuaba como espíritu protector del hogar.
La escultura destaca por su fina pátina verde oliva y su iconografía clásica: el dios aparece en una pose relajada, cubierto por una piel de pantera anudada al hombro y coronado con una diadema sobre su largo cabello. Realizada mediante la técnica de la cera perdida, esta obra no solo es un objeto de arte, sino un testimonio de la vida espiritual cotidiana en el Imperio, evocando los rituales de protección y abundancia que tenían lugar en el atrio de las domus.
Escultura del Dios Baco
Esta elegante figura de bronce sólido representa a Baco (Dionisos), dios del vino y el éxtasis, concebida originalmente para el culto doméstico. La pieza formaba parte probablemente de un lararium —el altar sagrado presente en las casas romanas—, donde actuaba como espíritu protector del hogar.
La escultura destaca por su fina pátina verde oliva y su iconografía clásica: el dios aparece en una pose relajada, cubierto por una piel de pantera anudada al hombro y coronado con una diadema sobre su largo cabello. Realizada mediante la técnica de la cera perdida, esta obra no solo es un objeto de arte, sino un testimonio de la vida espiritual cotidiana en el Imperio, evocando los rituales de protección y abundancia que tenían lugar en el atrio de las domus.
Estatuilla de Baco: Devoción Privada en la Roma Antigua
Esta elegante figura de bronce sólido representa a Baco (Dionisos), dios del vino y el éxtasis, concebida originalmente para el culto doméstico. La pieza formaba parte probablemente de un lararium —el altar sagrado presente en las casas romanas—, donde actuaba como espíritu protector del hogar.
La escultura destaca por su fina pátina verde oliva y su iconografía clásica: el dios aparece en una pose relajada, cubierto por una piel de pantera anudada al hombro y coronado con una diadema sobre su largo cabello. Realizada mediante la técnica de la cera perdida, esta obra no solo es un objeto de arte, sino un testimonio de la vida espiritual cotidiana en el Imperio, evocando los rituales de protección y abundancia que tenían lugar en el atrio de las domus.
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Estatuilla romana del dios Baco en bronce sólido con una pátina verde oliva. El dios está representado llevando una piel de pantera anudada en su hombro izquierdo, que cruza diagonalmente su torso. El cabello largo aparece tocado con una diadema. La figura se inclina ligeramente hacia la izquierda, donde su brazo izquierdo aparece doblado, como si estuviera apoyado en un pedestal. En la mitología griega Dionisos era el dios del vino y la vendimia, inspiraba la locura ritual y el éxtasis. Para los romanos este dios se conoce como Baco. Fue patrón de la agricultura y del teatro. Su misión divina era la mezcla de la música de los aulós apartando el cuidado y la preocupación para dar paso a la locura del ser que producía el vino. En el panteón griego, Dionisos fue incorporado como hijo de Zeus y Sémele, nieto de Harmonía y bisnieto de Afrodita, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y Perséfone. Se describe a Dioniso como masculino femenino por la sensibilidad que tenía para interactuar con las mujeres. Su séquito era llamado el tíaso, y estaba formado principalmente por ménades, sus fieles compañeras de orgias. Está muy representado en multitud de vasos cerámicos con escenas de banquetes y fiestas, igualmente los romanos plasmaron una imagen triunfal de Baco en muchos mosaicos que pavimentaban las Domus. El larario o “lararium” era un pequeño altar sagrado que había en las casas romanas, en el que los miembros de la familia realizaban ofrendas y oraciones a los dioses o espíritus guardianes del hogar, representados en pequeñas estatuas llamadas lares, mayormente realizadas en bronce. En las viviendas de los patricios, el lararium se situaba por lo general en el atrio, el patio principal de las viviendas. En las casas más humildes, que no disponían de atrio, se situaba más a menudo en la cocina, cerca del fuego central. Esta pieza ha sido realizada mediante la técnica de la cera perdida, procedimiento escultórico por el cual se realiza primeramente un molde elaborado a partir de un prototipo, tradicionalmente tallado en cera de abeja. El modelo anterior se rodea de una gruesa capa de material blando que se solidifica, normalmente barro; una vez endurecido se coloca en el interior de un horno, el cual derrite la figura de cera, saliendo ésta por unos orificios creados exprofeso, y en su lugar se inyecta metal fundido que adopta la forma exacta del modelo. Para extraer la pieza final es necesario retirar el molde. |






