«Rei Wamba»
«Rei Wamba»
En 1950, Antoni Clavé penetró
en la Edad Media y desarrolló su pintura en una evocación poética de la miniatura medieval, En 1954 renunció a todo el trabajo teatral y la ilustración para dedicarse exclusivamente a la pintura. Ese año, Clavé comenzará una de sus grandes series: reyes y guerreros.
Su período de 1956 está marcado por la aparición de las conocidas figuras reales y barrocas. Clavé mostró el fantástico mundo de los reyes barbudos, coronados y mágicamente estáticos: Roi en Reine, Roi Rouge, Roi à la lance. En 1958, Clavé intentó encontrar una eliminación progresiva del enfoque central de sus modelos a través de los derivados del arte abstracto: utiliza una forma de trabajo más lírica y atmosférica. Pinta con menos cuerpo y usa capas ricas en pintura. Inicialmente, estos personajes fueron representados con cierto realismo, pero progresivamente ganan en abstracción dentro de la evolución pictórica de Clavé. La temática, así como los trazos, pinceladas, goteos, densidades y espesores se acercan al informalismo dando paso a una gama cromática personal y texturas como protagonistas principales de sus obras.


